Tu operación tiene su propio inglés.
No enseñamos frases sueltas. Mapeamos el vocabulario y las situaciones que el equipo usa en planta, oficina y comunicación con clientes.
Capacitación en línea para producción, calidad, supervisión y administración.
Programas por área, turno y nivel para equipos que necesitan comunicarse mejor en inglés.
Una maquila no necesita clases genéricas. Necesita que su personal entienda instrucciones, explique problemas, participe en auditorías y responda mejor cuando el inglés aparece en el trabajo.
No enseñamos frases sueltas. Mapeamos el vocabulario y las situaciones que el equipo usa en planta, oficina y comunicación con clientes.
Instrucciones, reportes, seguimiento y conversaciones con equipos externos.
Auditorías, hallazgos, acciones correctivas y vocabulario técnico recurrente.
Correos, llamadas, agenda, compras, logística y atención a visitantes.
Seguridad, instrucciones básicas, materiales, herramientas y dudas frecuentes.
Las sesiones pueden usar situaciones de la planta: reportar un problema, explicar un cambio, responder en auditoría o coordinar una visita.
Por eso separamos objetivos por función y nivel. El inglés de calidad no es el mismo que el de recepción, supervisión o producción.
La capacitación puede arrancar con un área piloto o dividirse por grupos. El objetivo es que cada persona practique el inglés que sí le toca usar.
La capacitación debe ser fácil de coordinar. Por eso el programa empieza con diagnóstico, se organiza por grupos y mantiene reportes claros.
Áreas, horarios, nivel estimado y situaciones donde el inglés aparece.
Separamos por nivel, función o prioridad operativa.
Sesiones en línea con práctica de casos del trabajo.
Resumen de asistencia, foco trabajado y recomendaciones.
Cuando el inglés aparece en operación, improvisar sale caro.
Una capacitación enfocada ayuda a reducir malentendidos, preparar auditorías y dar más seguridad a los equipos que ya conviven con clientes o procesos internacionales.
El programa puede adaptarse a vocabulario interno, niveles mixtos, turnos y metas de corto plazo.
Cuéntanos cuántas personas, qué áreas y qué objetivo tiene la capacitación. Respondemos por WhatsApp para proponer el siguiente paso.
Sí. Se puede proponer una estructura de horarios para cubrir distintos turnos sin detener operación.
Sí. El diagnóstico ayuda a evitar grupos demasiado disparejos.
Sí. Podemos adaptar ejemplos a áreas, procesos y situaciones frecuentes.
Sí. El seguimiento puede incluir asistencia, temas trabajados y recomendaciones.